Descripción
Un disco de obsidiana grabado con un sello: dos círculos concéntricos, cuatro cruces patadas en los puntos cardinales, y una figura de signos en el centro, todo realzado con oro. Es una figura de la tradición de los grimorios, reproducida tal como aparece en las fuentes.
Estos sellos pertenecen a la misma familia que el de san Miguel del catálogo: figuras copiadas de los grimorios europeos, manuscritos del siglo dieciséis al dieciocho y luego impresos en el diecinueve. Su vocabulario gráfico es estable, dos círculos concéntricos que encierran la figura, cruces en los puntos cardinales, y signos compuestos de trazos y ganchos. Describo la construcción, no interpreto la figura. El sello de san Miguel está aquí.
Lo que puedo garantizar atañe al grabado y no al sentido: la figura está reproducida fielmente, las proporciones de los círculos están respetadas, y los signos no son un adorno inventado que se pareciera a lo esotérico. Muchos colgantes de este tipo llevan trazados aproximados que nadie verifica. Este es fiel a su fuente, y es la única promesa que hago sobre él.
La reserva es el realce dorado, como en todas las piezas grabadas de la gama. El oro es un relleno de superficie, no un metal colado, y se gastará primero en las aristas del círculo exterior, que rozan contra la ropa. Cuente dos o tres años. El trazo grabado permanece y la figura sigue legible: es el relleno el que se va.
La litoterapia asocia la obsidiana al anclaje. Ningún objeto protege de nada, nada de esto está demostrado, y una joya no cura nada. He reunido aparte lo que la tradición atribuye a la obsidiana, en condicional de principio a fin.
- Obsidiana negra auténtica, disco grabado y realzado con oro.
- Figura reproducida fielmente según la tradición de los grimorios, proporciones respetadas.
- Ningún efecto prometido: la ficha sitúa el objeto, no lo pondera.
- Cordón trenzado negro ajustable, sin cierre metálico.
Lo que conviene saber antes de llevarla
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Las características
- Piedra
- Obsidiana negra, vidrio volcánico
- Forma
- Disco grabado, huecos realzados con oro
- Diámetro
- Unos 35 mm
- Decoración
- Doble círculo, cuatro cruces patadas, figura central
- Montura
- Ninguna, piedra taladrada y anudada
- Cordón
- Cordón trenzado negro, longitud ajustable
- Género
- Unisex
- Marca
- Bijoux Obsidienne

Una geometría que no perdona el centro
En una figura hecha de círculos concéntricos, el defecto que mata la pieza es el descentramiento. Dos círculos cuyos centros están desplazados tres décimas de milímetro dan un anillo más grueso de un lado que del otro, y el ojo lo ve de inmediato aunque no sepa nombrar lo que le molesta. El trazado se hace por tanto siempre desde un mismo punto de centro marcado con granete, nunca con compás apoyado dos veces. Una vez marcado el centro, no se vuelve a tomar.
Esta pieza acompaña al sello de san Miguel del catálogo, y las dos responden a la misma demanda. He elegido venderlas diciendo de dónde vienen las figuras, lo que es raro en este tipo de producto y me parece el mínimo. Los dos están aquí y la guía de la obsidiana explica la piedra.
Tres décimas de desplazamiento entre dos círculos, y el anillo es más grueso de un lado. El ojo lo ve sin saber nombrarlo.
La obsidiana no teme el agua, pero el realce dorado de los huecos se va con un paño abrasivo y con el cepillo. Basta un paño suave y seco, nunca una cuba de ultrasonidos. Limpiar una joya de obsidiana dice el resto.








